domingo, 4 de octubre de 2015

Tierra seleccionada para La Casa Caracol de cob






Después de hacer las pruebas básicas de examen a 7 tipos de tierra de 4 canteras diferentes de la zona de Ciudad Real, por fin tenemos una seleccionada para nuestras bioconstrucciones con barro.




Diseño de la Casa Caracol
Cuando empezamos a buscar tierras, teníamos en mente su uso en la construcción de la Casa Caracol. Llamamos así a nuestra futura casa de cob diseñada por Pedro Bel, cuyo proyecto de obra ya está bisado por el colegio de arquitectos de Ciudad Real y aprobado por el ayuntamiento. 

El caso es que su ejecución tiene que esperar hasta la primavera que viene, por los problemas surgidos en el domo, pero como la tierra ya estaba seleccionada, hemos traído ya al terreno un par de bañeras de 12 metros cúbicos para trabajar con ella las reparaciones del "mostruo", los muros de "superescombro" del gallinero, del arriate de la morera y fortalecer el tejado del gallinero.

Tiene un color precioso, un olor muy bueno, una trabajabilidad cojonuda y nos está dando buenos resultados.

La amasamos en hormigonera el día anterior a su uso y la dejamos posar envuelta en esta lona (anteriormente blanca) que nos cedió la Maripili la zapatera (mi madre). 
Amasando el mortero un día antes y dejándolo posar antes de su aplicación ganamos en plasticidad en la mezcla.


Además, bien cribada, la hemos usado para jugar a la alfarería aprovechando los conocimientos sobre barro de nuestra voluntaria Eugenia, que ha estado con nosotras un mes dejando lo mejor de sí en nuestro proyecto. Gracias Eugenia (la piba que basila)

Esta tierra es un residuo para la cantera a la que la compramos, Petrofísicas Ibéricas de Almagro que se dedica sobre todo a la extracción de piedra volcánica y puzolanas, por lo que su precio es muy económico. Prácticamente solo pagamos el porte y además nos la criban antes de traerla para retirar la piedra más gorda. Un lujo. 

Decía Rumi que la tierra se convierte en oro en las manos de un sabio, nosotras somos dos pipiolas de la mano de sabios como Pedro Bel y María Sevilla, y esta tierra apunta maneras.

2 comentarios:

Pedro Bel dijo...

jajaja,

me encanta como escribís, pero desde luego... que vosotras me califiquéis de sabio es algo que no tiene precio.
Enorme el trabajo de búsqueda de canteras, y si, al final la tierra adecuada aparece siempre.
Me encanta la imagen de los cuencos... imagino que para Esther, las pruebas de las pelotitas y churros... le parecian demasiado faciles.
Que arte!!!

Supercalifragi dijo...

Pericoooo, que alegría leerte por aqui. Si no llega a ser por ti...

un beso tioguapo!