miércoles, 9 de septiembre de 2015

Muretes de "superescombro"



El termino "superadobe", siempre me ha parecido "supergracioso" y como nosotras somos tías "superguais" y "superlistas"  pues hemos bautizado al arte de deshacerse de escombros embutiéndolos en sacos "SUPERESCOMBRO"



No sabíamos muy bien que hacer con los escombros que generó la construcción de nuestro domo - sobre todo piedra no muy dura de diferentes tamaños y alguna tierra que desechamos por no tener mucha arcilla - El caso es que teníamos un gran motón de ello en una zona que ahora necesitamos despejada para la próxima reparación de los recubrimientos del domo

Usando la maxíma permacultural "convierte los problemas en soluciones", se nos ocurrió la idea de crear una nueva cutre técnica de bioconstrucción para muros secundarios, el superescombro. Así, hoy tenemos unos flamantes muretes que cubren la parte sur de la valla del gallinero, que esperamos que sirvan para que Pancha no pueda comer gallina cada vez que se aburra de sus gránulos. 

Esa zona será la huerta permanente en un futuro y tenemos la intención de revocar los muretes con tierra muy oscura para que su orientación sur haga que el murete acumule calor durante el día y lo sude por la noche. 


Su uso futuro, una vez la huerta esté ubicada en ese sitio, será ser la base de semilleros tempranos y una calefacción sostenible para alargar la vida de algunas plantas de verano, puesto que en La Mancha por la noche las temperaturas comienzan a bajar muy pronto en verano.


 A ver si conseguimos alargar la vida de las tomateras con esta ecotecnología que nos llegó de la mano de Juan Antón Mora, un ecoinventor de los de paquitarselsombrero, conocido sobretodo por su bosque de alimentos en Alcira (Valencia)


Arriba el equipazo de bioconstructoras de estos días. Nuestro llamamiento de voluntarios ha comenzado a dar frutos tempranos. Gracias a Eugenia, a Laura, al primo Pedro, a Anselmo, y a Lidia, ha sido un gustazo contar con vosotras para darle vida a este invento pachanguero, dentro de unos años podréis decir con la cabeza bien alta que fuisteis vosotras las que inventasteis el superescombro power.